Páginas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Recordamos cómo ir en bicicleta después de años y nos cuesta recordar qué comimos ayer...





¡Así de caprichosa es nuestra memoria!

Nuestra memoria es tan compleja que tenemos muchas clasificaciones para ella, sin embargo hay una que me parece muy curiosa: la memoria implícita Vs explícita.

Ryle (1949) describe muy bien esta clasificación: saber cómo (memoria implícita) y saber qué (memoria explícita).

La memoria implícita es aquella que almacena información abstracta, que implica un aprendizaje complejo, nos ayuda a tomar decisiones y solucionar problemas. Es tan compleja que muchas veces no somos capaces de explicar cómo lo hacemos. Se refiere a procedimientos. Por ejemplo, hablar, ir en bicicleta, caminar... ¡Es difícil explicar a alguien cómo debería hacerlo!

En cambio la memoria explícita corresponde a la información que almacenamos de forma mucho más consciente, son conceptos. Así recordamos nuestra infancia, la información que estudiamos o lo que vemos, oímos... nuestras experiencias.

Es curiosa nuestra memoria...

No hay comentarios:

Publicar un comentario