
¡Así de caprichosa es nuestra memoria!
Nuestra memoria es tan compleja que tenemos muchas clasificaciones para ella, sin embargo hay una que me parece muy curiosa: la memoria implícita Vs explícita.
Ryle (1949) describe muy bien esta clasificación: saber cómo (memoria implícita) y saber qué (memoria explícita).
La memoria implícita es aquella que almacena información abstracta, que implica un aprendizaje complejo, nos ayuda a tomar decisiones y solucionar problemas. Es tan compleja que muchas veces no somos capaces de explicar cómo lo hacemos. Se refiere a procedimientos. Por ejemplo, hablar, ir en bicicleta, caminar... ¡Es difícil explicar a alguien cómo debería hacerlo!
En cambio la memoria explícita corresponde a la información que almacenamos de forma mucho más consciente, son conceptos. Así recordamos nuestra infancia, la información que estudiamos o lo que vemos, oímos... nuestras experiencias.
Es curiosa nuestra memoria...
No hay comentarios:
Publicar un comentario