Páginas

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Síndrome postvacacional o el resultado de nuestro afán por poner nombres




Después de unas buenas vacaciones (véase cierto rencor) y debido a nuestro gracioso afán por poner nombres a las cosas, nos encontramos con el Síndrome Postvacacional (además de mucho trabajo retrasado).

Sí, es verdad que existe un conjunto de síntomas por haberlo pasado bien, descansar todo lo que uno necesita y luego volver al trabajo: tristeza, cansancio, aburrimiento, bajo rendimiento (en términos médicos astenia y debilidad generalizada).

En realidad, lo único que está pasando es que nos cuesta adaptarnos a los cambios (sobre todo si no se trata de hacer lo que uno quiera en todo momento). Por lo que cuanto más largas las vacaciones, peor. Pasa lo mismo si no descansamos durante las vacaciones.

Cosas que podemos hacer:
  • Ir adaptándonos poco a poco al horario laboral, es decir que antes de que terminen las vacaciones empecemos a levantarnos y a acostarnos antes o no dormir la siesta, por ejemplo (ya sé que nadie lo pensaba hacer, así que por eso lo he escrito tan tarde)
  • Hacer descansos a lo largo de la jornada
  • Empezar por lo que más te guste (dentro de las urgencias)
  • Proponerte metas o nuevos objetivos que te motiven
Pero sobre todo recuerda:
  • Que has podido tener unas vacaciones estupendas
  • Lo que te gusta de tu trabajo

A veces nos quejamos por vicio... Lo cual no está mal, pero es bueno recordarlo.


¡Espero vuestras quejas!

No hay comentarios:

Publicar un comentario