
¿Quieres seguir pensando en lo que estás pensando?
Nuestro pensamiento no es tan eficaz como nosotros creemos: cometemos errores al sacar conclusiones, se nos ocurren cosas absurdas... Y eso no lo podemos controlar. ¡Eso sí! En tus manos está el seguir pensando en ello o cambiar ese pensamiento.
A veces queremos preocuparnos, o seguir pensando en algo que nos hace daño... Tenemos la creencia de que es positivo preocuparse, debemos pensar que si nos preocupamos por algo, no sucederá o lo tendremos más controlado. De hecho, existe un estudio de Dugas et al. (2004), que evaluó las creencias positivas sobre las preocupaciones en gente sin problemas psicológicos. Los motivos principales para preocuparse fueron: motivarse para hacer las cosas; definir, prevenir o evitar sucesos negativos; prepararse para lo peor y resolver problemas. Lo cual nos da una idea de lo erróneo de nuestras creencias o ¿acaso si me preocupo porque mi hermana llega tarde y venía en moto puedo prevenir un accidente? o ¿necesito pensar que algo malo va a pasar para movilizarme y conseguir lo que quiero?
Cuando vemos un problema nos ponemos manos a la obra, pero ¿es ese problema real o va a existir en algún momento y lo puedo solucionar o evitar preocupándome ahora?
No es muy útil pensar en los problemas antes de que ocurran, todo tiene su momento. De la misma forma que amargarse la vida no es la mejor solución, ni para motivarse ni para que no ocurran los sucesos negativos. En cambio pensar esas mismas cosas en positivo o distraerse, va a mejorarnos la existencia y nos va a orientar a la solución.
Existen técnicas profesionales para cambiar esta forma de proceder, pero si tus preocupaciones no suponen un problema y quieres una ayuda:
- Date cuenta de que estás teniendo una preocupación, te estás "pre ocupando" por algo que puede que pase, que lo que piensas no es un problema que exista ahora y plantéate si quieres seguir pensando en esto.
- Si decides que quieres seguir pensándolo pero no es el momento, te será muy útil una libreta, donde puedes apuntar aquellas cosas de las que te quieres ocupar en otro momento (porque ahora es momento de dormir, de trabajar o de hacer lo que quieras).
- Cuando lo vayas a pensar, toma una decisión, cúmplela y deja de obsesionarte con un pensamiento estéril.
- Si has decidido dejar de pensarlo, lo mejor que puedes hacer es dejarlo pasar, pensar en otra cosa y distraerte. Lo haces con miles de pensamientos a lo largo del día, se te ocurren muchas cosas que descartas directamente, ¿por qué no haces lo mismo con este pensamiento?
Recuerda: Si empieza por "¿Y si...?" piénsatelo dos veces antes de continuar la frase...
Me resulta muy útil en este momento recordarlo. Gracias!!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho! qué manera de pre-ocuparnos tenemos algunos... Pero qué difícil de controlar!
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