Desde pequeños nos dejamos llevar por las ideas que "se nos vienen" y nos vamos acostumbrando así a distraernos más o menos habitualmente, o lo que es lo mismo, a soñar despiertos.
De esta forma educamos nuestra mente, que aprende a dejarse llevar. Lo cual no está mal cuando es lo que quieres, pero también es lo que nos hace creer que no controlamos nuestros pensamientos.
Es imposible acabar con esas ideas espontáneas (por suerte, se nos seguirán ocurriendo cosas toda la vida), pero es importante saber que somos nosotros los que controlamos en qué seguimos pensando o concentrados. Esto es, como si fuéramos por un camino y de repente hay una bifurcación, ¡tú puedes elegir qué pensamiento seguir!
Os invito a compartir cuándo os pasa esto o en qué os gustaría mejorar vuestra concentración. Puede ser en el trabajo, cuando haces ejercicio, cuando hablas con alguien o hasta en una competición. Este ejercicio os ayudará a saber si queréis o no mejorar vuestra concentración y en qué aspecto de vuestra vida.
pues, siempre es interesante tomar nota de los consejos de una profesional. gracias por compartirlos vía blog!!
ResponderEliminar¡Un placer!
ResponderEliminar