En estos días, en los que empezamos a abrir las ventanas y a oír más ruidos, a haber más luz,... Empiezan, también, los problemas relacionados con la falta de sueño: incapacidad de concentración, los problemas con el aprendizaje y la memoria, disminuye la capacidad de trabajo y dificulta a los músculos realizar sus funciones con la facilidad habitual... Pero lo mejor es que son reversibles.
Pero estos síntomas no son sólo por no dormir bien, también aparecen después de grandes esfuerzos físicos o al no alimentarnos bien.
En esta ocasión voy a aportar algunos consejos para dormir bien. Todos cumplimos algunos y otros no (para eso están):
Intenta tener rutinas antes de ir a dormir que te ayuden a relajarte, y a la vez ayuden a tu cuerpo a reconocer que se acerca el momento de ir a la cama. Rutinas que pueden ser: tomar una infusión o un vaso de leche, lavarte los dientes, darte un baño o una ducha caliente, acostarte con la postura que tú consideres que más te ayudará,… En definitiva, todo aquello que te ayude a parar y relajarte.
Ten en cuenta que para dormir necesitas una desconexión o relajación tanto física como psíquica. Tu cuerpo es evidente que descansa cuando estás tumbado y sin moverte, manteniendo la postura que favorece tu sueño. En cambio tu mente puede que empiece a dar vueltas sin parar a todos los temas que te preocupan, o a repetirte "mañana me espera un día duro y sólo me quedan 5 horas de sueño". dormir…”. La cama no es el sitio para pensar en los quehaceres de la vida diaria, así que apunta lo que necesites y déjalo para mañana. Una buena forma de relajar tu mente es concentrarte en algo agradable como un paisaje, algo que te gustaría vivir, la lectura, un cuento…
Evita dormir durante el día: la siesta favorece la aparición de insomnio ya que se podría decir que ese rato se descuenta de las horas de sueño.
Limita el consumo de bebidas excitantes (café, te, cola) durante la tarde, aunque estés cansado o hayas dormido mal, porque influirán en tu nivel de activación a la hora de ir a dormir.
No recurras a bebidas alcohólicas para ayudarte a dormir, si bien es verdad que en un principio te aporta cansancio, no permite que llegues a descansar completamente.
Ve a dormir y levántate siempre a la misma hora, aunque no hayas dormido bien, este hábito hará que tu reloj interno tenga en cuenta cuándo es el momento de dormir.
Limita la estancia en el dormitorio, trabajar o ver la televisión son actividades que deberás reservar para un momento de mayor activación y en un lugar que no asocies con dormir.
Si no consigues dormir, levántate y haz alguna actividad relajante o incluso aburrida hasta que vuelvas a tener sueño (todos tenemos un libro que nos provoca sopor...).
No te vayas a dormir con hambre ni después de haber comido algo pesado ya que esto, como el alcohol, no permitirá que descanses completamente.
No te olvides de las condiciones físicas en las que debes dormir: mantén la habitación ventilada a una temperatura agradable; utiliza una cama cómoda y cuida todos los detalles que puedas.
Haz ejercicio regularmente, pero no cerca de la hora de irte a dormir.
Si aún así no puedes dormir, es que tus vecinos nunca te dejarán que lo hagas...
Me ha parecido super interesante tu blog, los consejos que das aqui son estupendos, aunque me han gustado todos los post.
ResponderEliminarMe pasare a menudo por aqui! Ademas soy enfermera y tus post me vienen bien a mi personalmente y tambien para aplicarlos en mi trabajo.
Un besito!
¡Muchas gracias!
ResponderEliminarEspero poder ayudar a mucha gente...
¡Un besazo!