Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta rendimiento cognitivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rendimiento cognitivo. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de octubre de 2010

Nuestro sistema de alarma




Nuestro cuerpo posee un estupendo sistema de alarma: el dolor.
Éste nos avisa de un peligro para nosotros y es el motor perfecto para evitarlo (cuando me estoy quemando, por ejemplo, aparto rápidamente la mano). Además el dolor es procesado por nuestro cerebro, por lo que somos capaces de aguantar ese dolor si es para algo que nos hace bien o nos gusta (por eso somos capaces de hacernos un tatuaje entre otras cosas).

Esto nos indica que el dolor es bueno, nos avisa de una amenaza para nuestra integridad. Sin embargo, cuando el dolor no nos sirve para sobrevivir a una situación peligrosa o dañina, se convierte en algo molesto en lo que se centra nuestra atención.

El dolor crónico afecta a un 11% de los españoles, siendo la duración media de 9 años. Este problema afecta a la calidad de vida y a muchos ámbitos de quien lo sufre: estado de ánimo, sueño, fatiga, irritabilidad... En este blog hablaremos de su influencia en el rendimiento cognitivo.

Los pacientes con dolor crónico refieren quejas de memoria y del rendimiento cognitivo general. Los estudios demuestran déficits en:
  • memoria de trabajo o el almacenamiento temporal de información que vamos a emplear y manipular durante un periodo corto de tiempo
  • memoria a largo plazo
  • Atención
  • Velocidad del procesamiento de la información
¿Qué menos, pensando que el dolor es algo que ocupa nuestra mente y nos hace pensar que estamos en peligro?

Sin embargo, todo esto son capacidades que se pueden mejorar con rehabilitación cognitiva o talleres de memoria, atención, concentración...

La conclusión es la de siempre: ¡Intentemos mantener nuestra mente activa!