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lunes, 26 de julio de 2010

Concéntrate con los cinco sentidos



Después de estar trabajando la concentración, llega lo más interesante, que es aplicar ese aprendizaje a lo que tú quieras (trabajo, deporte o una conversación cualquiera).

Pasar de los pasatiempos a la concentración en el trabajo es cuestión de educación. Nuestro cerebro tiene las herramientas necesarias para hacerlo, pero nosotros somos los que debemos encontrarlas y trabajarlas. Nuestro cerebro es capaz de dividir su atención, de retener información para transformarla y trabajar con ella, mantener la atención durante un "largo" periodo de tiempo... Además, estas capacidades no se pierden tan fácilmente como se pensaba, sino que entrenarlas se relaciona con un buen pronóstico para el paso del tiempo en tu cerebro.

Si podemos concentrarnos en los pasatiempos que planteábamos en otra entrada, somos capaces de hacerlo a la hora de trabajar, sin embargo debemos esforzarnos en darnos cuenta, primero, de aquellas cosas que nos distraen: un buen ejemplo es comprobar el mail continuamente; o que cuando se te ocurre que tenías que llamar a no sé quién, le llamas en ese mismo instante; o que estás haciendo dos cosas a la vez, o pendiente de unas cuantas...
Debes reducir al máximo todas estas distracciones.

Así mismo y pensando en positivo, también te debes dar cuenta de las cosas que te ayudan o las posibles soluciones para las distracciones. Yo te puedo ayudar un poco, pero debes ser tú quien se dé cuenta de lo que necesita y le va bien, además de encontrar las soluciones a las distracciones de antes:
  • Tener una libreta donde apuntar las cosas que se te van ocurriendo mientras haces otra que todavía tienes que terminar
  • Dedicar un momento para cada cosa (mirar el correo cada hora y no cada cinco minutos, por ejemplo)
  • Hacer sólo una cosa al mismo tiempo
Pero mucho más allá que "educarnos" en estos pequeños defectos, deberíamos reflexionar y pensar por qué dedicamos los cinco sentidos a buscar una palabra que no nos sale en el crucigrama (te repites la definición en la cabeza, preguntas a alguien, buscas una solución...) y no lo hacemos con el trabajo que tenemos delante o con cualquier situación de nuestra vida.
Puede ser que no te motive o también puede que te motive tanto y quieras hacerlo tan bien, que lo intentes tener todo controlado y hacerlo perfecto. Para ambos casos debes buscar una solución. Yo propongo que empieces por ponerte con los cinco sentidos, que vivas lo que haces, lo disfrutes y dejes de lado lo que hace el otro, todo lo que tienes por hacer o cualquier cosa que no te permita disfrutar.

Tan sencillo (o complicado) como tú lo quieras ver...

1 comentario:

  1. Qué razón tienes, nos complicamos y "comparamos" demasiado con los demás!

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