Después de un buen taller de memoria, con unas alumnas encantadoras, quiero aprovechar este espacio para aportar algunas de las pautas aprendidas.
Atender realmente al nombre de la persona, al presentarnos a una persona solemos estar más atentos a otras cuestiones (si le tengo que dar dos besos o la mano, lo que me está diciendo...) y por tanto, no somos capaces de retener el nombre.
Repetir el nombre varias veces en la conversación, por ejemplo “¿me ha dicho usted que se llama…?”, en la conversación (por ejemplo, "no te preocupes, Marta") y en la despedida.
Buscar una asociación del nombre que queremos recordar con el nombre de alguna persona que ya conocemos.
Atender a algún rasgo característico de la persona: aspecto físico, rostro, cualidades, aficiones… y asociarlo con el nombre o apellido. Esto es especialmente útil cuando nos presentan a más de una persona.
Buscar un significado al nombre y/o apellido. Los nombres y sobre todo los apellidos tienen un significado que a veces es fácil de recordar, de asociar o visualizar (“Rojo”, “Camarero”, “Burgos”,…).
Espero vuestros comentarios...
UFFFF necesito mas "reglas" soy un desastre a la hora de recorrdar nombres. Es mas con frecuencia suelo confundir Susana con Sonia, Catalina con Margariata...No es broma (lo confieso)
ResponderEliminarPor cierto después de leer lo mal que escribo...Ana tu sabes porque, podrias hablar de esto que me pasa....
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